A propósito de la repetición y la novedad

A propósito de la repetición y la novedad

Comentario del libro A propósito del rockero invisible de Doctor Pez

Por Ramírez Neira

Cantor, compositor y productor musical

Al preparar esta presentación me preguntaba antes de escribir si era posible hacer algo nuevo, porque vengo desde hace un buen tiempo dialogando, presencialmente y a distancia, en una correspondencia a veces casi diaria, con un amigo poeta que vive fuera del país, sobre diversos conceptos. Y los dos últimos han sido la repetición y la novedad.

Me resulta curiosa la imperiosa necesidad de ser siempre innovadores, de creer que podemos lograr desarrollar la capacidad de inventar algo nuevo sin caer en la repetición.

Hace unos días, a propósito de nuestra histórica dialéctica, salió al ruedo una entrevista que le hacen a Derridá, el filósofo francés, en la que el periodista le pregunta: ¿cómo no repetir lo que ya ha sido dicho, cómo innovar? Finalmente, ¿no cree usted que la innovación es justamente repetir para encontrar algo nuevo?

Ante lo cual Derridá responde magistralmente: respecto a la «repetición de lo dicho», el núcleo lógico de la cosa, he insistido con frecuencia en ello, es que no hay incompatibilidad entre la repetición y la novedad de lo que difiere. De modo tangencial y elíptico, una diferencia hace siempre que se desvíe la repetición. Llamo a esto iterabilidad, el surgimiento de lo otro (itara en sánscrito) en la reiteración. Lo singular inaugura siempre, acontece incluso, imprevisiblemente, como el arribante mismo, a través de la repetición.

De ahí en más la correspondencia se ha venido haciendo eterna y ha derivado en mil conceptos más.

Pero qué tiene que ver esto con el libro de Doctor Pez se estarán preguntando. Pues mucho y por diversas razones.

Primero, porque A propósito del rockero invisible es algo así como el resultado del ejercicio escritural de un músico que intentando entender su relación con el contexto busca constantemente la construcción de su propia voz. Hay, por tanto, un insistir, un reiterar reflexivo en la relación con su entorno, que hace acontecer algo nuevo todo el tiempo, una nueva reflexión sobre dicha relación. Esta idea se ve reforzada por la forma de introducir cada capítulo e incluso el título del mismo libro a través de la locución adjetiva “A propósito de”, la que permite situarnos de entrada en algo nuevo todo el tiempo.

Segundo, porque dicha voz en construcción es dúctil, pero también frágil. Porque es permeable en el tiempo, y, por ende, contradictoria en muchos casos. Me detengo en este punto porque la “contradicción” no la planteo como un signo negativo en el libro, sino como eje de un discurso que “sospecha de la racionalidad”, en palabras de las discusiones que tenemos con mi amigo poeta presentado en la introducción de este discurso. Y es que dicho concepto es bello no solo porque es parte de la vitalidad del ser humano, sino que en materia discursiva lo que hace es anular 2 o más proposiciones que entre sí se oponen de manera recíproca. En ese sentido, nos permite estructurar siempre un discurso nuevo. Es como ir tachando la libreta mientras se insiste majaderamente sobre un mismo tema, a saber en este caso particular: la relación músico-entorno.

Tercero y último, porque hay en el libro un juego entre lo singular y lo colectivo, manifestado en un autor consciente de ser un canalizador de ideas y reflexiones que se han forjado de manera colectiva y no en el vacío (y por tanto que aparentemente no son novedosas), pero que desde el título nos invita a pensar en un libro con un único personaje, el rockero invisible, alter ego de Luis Pezoa. Esto a su vez nos lleva a otro juego, al de la visibilidad y la invisibilidad, pues hay un autor que se refugia y disipa en las referencias y el juego dialéctico y referencial, pero que finalmente es claramente identificable, pues no puede escapar de su propia sombra, su propia voz.

Todas estas reiteraciones, por tanto, no pueden escapar de la novedad, porque la novedad aparece naturalmente con ellas. Aspectos que pudieran ser percibidos nuevamente desde el lector como una paradoja, una aparente contradicción. Sin embargo, no hacen más que convertir al libro en una obra viva que nos invita a seguir dialogando, sospechando, repitiendo y repitiendo para ir encontrando cada vez más y nuevos ángulos en la relación que establecemos como músicos y seres humanos con el entorno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s